Trump se quedó sin su espada en la ONU


Sorpresiva renuncia de la dura Nikki Haley como embajadora ante el organismo internacional­. "Es importante que los funcionarios sepan cuándo hay que dar un paso al costado'', explicó esta mujer de 46 años que fue clave para instrumentar la política exterior del magnate.

En una salida que sorprendió a Estados Unidos, su embajadora ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, presentó ayer su renuncia al presidente Donald Trump, quien se la aceptó con felicitaciones por el `` fantástico trabajo realizado''.­

"Es importante que los funcionarios sepan cuándo hay que dar un paso al costado'', explicó la mujer de 46 años, que dejará el puesto a finales de 2018 a los efectos de asegurarse que "todo está en su sitio'' para cuando llegue su reemplazante.­

Acompañada en el Salón Oval de la Casa Blanca por el Jefe de Estado, la diplomática elogió la dureza con la que el gobierno trató en ocasiones a la ONU, lo que llevó a esa organización internacional a ser ``más vigorosa y eficiente''.­

Asimismo, opinó que ese tono severo permitió que EE.UU. volviera a ser "fuerte otra vez, algo de lo que todos deberíamos sentirnos orgullosos''. En esa línea, no dudó en poner como ejemplo la firmeza de la Administración republicana de trasladar la embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén. No es casual que el premier hebreo Benjamín Netanyahu haya dedicado ayer cálidas palabras a Haley.­

Haley descartó que su alejamiento obedezca a motivos personales y lo achacó a la gran "intensidad'' profesional a la que se vio sometida en los últimos ocho años, no solo ocupando este puesto desde enero de 2017, sino también como gobernadora de Carolina del Sur por un período y medio: "Tuve que lidiar con un huracán, una inundación, un tiroteo en una iglesia y otro en una escuela; y después esto, donde hubo complejas cuestiones con Irán y Corea del Norte''.­

Cabe recordar que en septiembre había sido señalada como posible autora de la explosiva columna anónima publicada por The New York Times donde se "destapó'' una "resistencia interna'' en el Ejecutivo. ``Cuando estoy en desacuerdo con el presidente se lo digo directamente'', planteó en aquella desmentida.­

En medio de una lluvia de conjeturas sobre su futuro, manifestó entre risas que no será candidata presidencial en 2020 y anunció su apoyo a la reelección de Trump.­

Lo concreto es que se trata del cambio más reciente en el turbulento gobierno, justo en la antesala proselitista con vista a los comicios legislativos del 6 de noviembre.­

LA VOZ DEL MAGNATE­

"Hemos hecho un trabajo fantástico juntos'', destacó el líder de la Casa Blanca antes de develar que Haley le comunicó hace seis meses que tal vez iba a necesitar un tiempo de descanso, un dato que se mantuvo en secreto incluso para popes del oficialismo.­

El dignatario alardeó de tener varios nombre en estudio para sustituirla y adelantó que lo nombrará en dos o tres semanas.­

En dicha lotería aparece Ivanka Trump, hija y consejera de su padre, a quien el magnate ponderó como una ``candidata increíble'' aunque admitió que de escogerla lo acusarían de nepotismo.­

Por eso, la principal favorita es la ex vice consejera para la Seguridad Nacional, Dina Powell, quien pasó el último fin de semana junto a Haley y su familia en Carolina del Sur.